lunes, 14 de septiembre de 2015

ESCUELA DE HOSTELERÍA DE JEREZ




Comenzar un nuevo curso académico es, en la práctica, como empezar un año natural. Suelo ir a ver la última puesta de sol de agosto a unos de los mejores lugares donde se puede despedir el verano, en Zahora (Cádiz)
Esa última puesta de sol de agosto es mi particular ritual de las uvas y el champán para despedir un ciclo y comenzar con buen pie el siguiente.



 Si seguís este blog ya sabreis que en verano hago una parada de la actividad. Es extraño comprobar cómo el nivel de tareas baja cuando más tiempo libre tengo, pero así es. Estaba ya deseando retomar la rutina para volver a hacer las cosas que llenan mi día a día, así que me alegro muchísimo de volver por aquí y dejar esta entrada tan especial.


Casi siempre he subido recetas, pero en esta ocasión os voy a enseñar algo mucho más especial. Yo soy profesora de música y siempre que me preguntan si alguien sin talento puede aprender a tocar algún instrumento les digo que por supuesto que sí. El talento hace que todo sea más fácil, pero es sólo uno de los ingredientes necesarios para la formación. Para la cocina debe ser igual. Seguramente nadie se plantea si tiene o no talento para lo relacionado con la restauración; todo es poder probar, descubrirse, aprender, desarrollar...

En mi ciudad contamos con una de las escuelas de hostelería más importantes de Andalucía, la Escuela Profesional de Hostelería de Jerez. Tienen una completísima oferta formativa para los diferentes ámbitos relacionados con la hostelería. El caso es que me invitaron a visitar las instalaciones de la Escuela y catar el menú "Fin de Curso".



Antes de nada me encantaría compartir con vosotros la visita a las instalaciones.Me sorprendió la limpieza y el orden dentro de la Escuela. Cada sitio bien definido y aprovechado, todo el alumnado (muy numeroso, por cierto) trabajando a destajo sin molestarse unos a otros: cuarto de frío, cocinas, montaje, alumnos de Sala.... El profesorado, de primera línea, dirigía la actividad dándoles a ellos el protagonismo y la responsabilidad para que todo saliese perfecto, como finalmente ocurrió.





 Las instalaciones son muy luminosas y amplias. Un gusto pasear por ellas.



Cuando llegué las clases estaban en plena actividad. L@s cociner@s terminaban de cocinar y comenzaban con el montaje, por otro lado l@s camarer@s ultimaban la sala.




 Cuando uno piensa en cociner@s le vienen a la cabeza grandes ollas, un sudoroso chef y mesas llenas de mondas de patata.

Nada de eso es lo que encontré en las cocinas de la Escuela, como podeis ver.







A pesar del estres de la actividad académica final, todos mostraban su mejor sonrisa y esperaban ansiosos a que el público se sentase a probar las viandas.







L@s camarer@s terminaban de colocar la cristalería, las servilletas, las cubiteras... mientras miraban por la ventana a los familiares que vendrían luego al banquete.









Por fin nos pasaron a la sala y pudimos empezar a disfrutar de lo que realmente era importante: sentarse a cenar platos de alta calidad y ser atendidos por un servicio excepcional.



Os enseño una muestra de lo que pude probar. La presentación impresionante, los sabores sorprendentes y el producto tratado con el mayor respeto.

Hubieron entrantes fríos como este gazpacho de frutos rojos, tostada de pulpo a la gallega con parmentier de patata, tartar de corvina o los bocaditos de salmón o tomatitos cherries.. 




















Como aperitivos calientes nos sirvieron un plato individual con diferentes bocados. Entre ellos había palmeritas de pesto rojo, bocado de polenta con queso, croqueta de rabo de toro, costrini de trucha marinada, chupa chups de morcilla o hamburguesita de salmón.






Y llegó el momento de los postres. Casi no quedaba ya sitio para nada más, pero era imposible resistirse al plato de postres variados que nos trajeron: Crema de queso con chocolate blanco y tiramisú. Me gustó en especial el crujiente de leche frita que acompañaba a la copa de crema. Estaba todo delicioso y ligerísimo. ¡¡Un fin de fiesta de fuegos artificiales!!



Como veis, la Escuela Profesional de Hostelería de Jerez está formando a grandes cociner@s y camarer@s. Mando un saludo muy grande a todo el alumnado, que nos permitió disfrutar de un banquete de primera y al profesorado, por la enorme labor que hace compartiendo todo lo que sabe con l@s futur@s profesionales.

¡¡Chapó por todos ellos!!

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